de computer science y comencé a caminar... Y fué, de lo más curioso, darme cuenta de que no me sorprendía para nada caminar entre dos paredes de nieve... Nieve que me llega por arriba de las rodillas, y que se ha vuelto parte de mi cotidianidad... Me llegó el asombro, no por la nieve, sino por la falta de asombro... Sonreí.
... Mis días se estan convirtiéndo en los días de alguien que vive por acá, al que no le molesta la nieve y caminar entre un poquito de slush se le hace lo más normal del mundo. Ya piso, y pongo presión en mis pies, de la manera adecuada cuando camino sobre hielo y aunque, de vez en cuando, aún quiere aparecer a mis pies un resbalón, siempre logro mantenerme de pie y sacar una carcajada...
Al caminar, ya me topo no solo con los extras de mi vida, que siempre están ahí, sino con rostros conocidos y hay saludos y tantas de esas cosas. He, además, mexicanizado a algunos cuantos y nos saludamos de abrazo y sonrisa sincera... Hoy caminé con un amigo Colombiano y platicamos un poco de todo y de nada, me felicitó por la reacción tan grande que unas flores de mi parte causaron... Heh. Que raro se siente que lo feliciten a uno por dar flores... No se sabe si responder con un gracias, o con pena.
... De cualquier manera, da gusto saber que fueron muy bien recibidas. A estas alturas a lo que aspiro es, si acaso, a dejar en ella una marca tan fuerte como ella la esta dejándo en mí.
... Good times...
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